Durante a帽os, una de las mayores batallas que afrontaron las empresas de Internet era c贸mo convencer a los usuarios de que se rascaran los bolsillos para acceder a ciertos contenidos. Porque los internautas sab铆an que esos contenidos estar铆an siempre, en alguna parte, gratuitamente a su disposici贸n.

Sin embargo, las compa帽铆as cada vez tienen que pelear menos en este sentido; los usuarios empiezan a pasar por el aro, como lo demuestra el hecho de que el a帽o pasado el volumen de negocio que movieron los contenidos de pago en EEUU ascendi贸 a 2.000 millones de d贸lares, una cifra hist贸rica y superior en un 15% a la facturaci贸n de 2004.

Muchos analistas predicen que esta tendencia ir谩 cada vez a m谩s, ayudada fuertemente por la creciente evoluci贸n de los contenidos m贸viles, que puede disparar a煤n m谩s la inversi贸n de los usuarios. iTunes ha sido sin duda el gran motor y ejemplo, la empresa que ha espoleado a las dem谩s compa帽铆as.

Seg煤n un informe de la Asociaci贸n de Editores Online de EEUU, sectores como el juego en la Red, los sitios dedicados al crecimiento personal 鈥揹e dietas, por ejemplo- y los estudios e investigaciones de pago tuvieron incrementos de dos d铆gitos el a帽o pasado.

Otro hito alcanzado en 2005 fue este: el promedio de gasto de los consumidores online en contenidos de pago ascendi贸 a m谩s de cien d贸lares. Pero hablamos de un nicho de negocio a煤n d茅bil si se le compara con otras formas de comercio electr贸nico, aunque la mencionada cifra de los cien d贸lares es vista como un signo muy importante porque en gran parte est谩 basada en microcompras: adquisiciones de canciones por 99 centavos, modestos pagos mensuales para ciertas suscripciones, etc.

Ciertos expertos aseguran que, con s贸lo el 12% de la poblaci贸n web comprando, el potencial de crecimiento es grande. El establecimiento de micropagos est谩 considerado como clave para el desarrollo de los contenidos de pago. Sin embargo, la demanda de v铆deos y otros contenidos multimedia relacionados con los tel茅fonos m贸viles, por ejemplo, contin煤a siendo escasa. Los sistemas de micropagos ayudar铆a a su fortalecimiento.

El mundo del periodismo digital ha sido uno de los que m谩s han tenido que luchar para convencer a sus lectores de las bondades de soltar dinero. Los peri贸dicos de todo el planeta han intentado infinidad de f贸rmulas para conseguir consumidores de pago, con resultados variopintos pero, en general, no demasiado satisfactorios: el pasado ejercicio, el gasto en la categor铆a de noticias de informaci贸n general disminuy贸 un 11%, el segundo a帽o consecutivo de bajada.

Los analistas atribuyen estas cifras al imparable aumento de nuevos medios, con miles de blogs que nacen diariamente, RSS, etc; todas estas novedades constituyen una fuerte competencia para los sitios de noticias de pago. De todas formas, The New York Times, que durante a帽os tuvo abiertos sus contenidos, decidi贸 el a帽o pasado ofrecer ciertas informaciones y opiniones a cambio de unos 50 d贸lares anuales.

En Espa帽a, El Pa铆s se vio obligado a recular; volvi贸 a poner sus contenidos a libre disposici贸n de los lectores, ante la desproporcionada diferencia entre su influencia en el mundo real y su absoluta irrelevancia online, vapuleado en Internet por el resto de diarios, sobre todo por El Mundo.

Por tanto, conviene realizar movimientos inteligentes. Como el que hizo Yahoo hace cuatro a帽os, cuando apost贸 con alguna intensidad por los contenidos de pago pero manteniendo la mayor parte de su oferta gratis, algo que le permiti贸 beneficiarse de la recuperaci贸n de la publicidad online.

Los equilibrios en el alambre est谩n, pues, a la orden del d铆a. Pero conviene saber que la gente diferente est谩 dispuesta a pagar por cosas diferentes.

FUENTE: REDACCI脫N DE BAQUIA.COM

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