Internet tiene la misma capacidad de ser una excelente herramienta de búsqueda e investigación que de convertirse en una fuente inútil de información poco fidedigna. La diferencia radica en el uso y el conocimiento que tenga el usuario que la va a utilizar como herramienta.

Cualquier palabra que pongamos en un buscador popular como Google, Yahoo, Altavista, Lycos, Excite, Webcrawler, LIVE o Netscape garantiza que recibiremos unos resultados cuyos números sobrepasan, por lo general, el millón de páginas. En este momento empieza la educación de un investigador que utiliza la Internet.

Para realizar búsquedas más específica dentro de ese insondable mar de información que es la Red, lo primero que debemos hacer es entrenarnos y practicar hasta la saciedad las búsquedas utilizando una combinación de los elementos escritos o «keywords». Si ponemos, por ejemplo, la palabra «deporte» en un buscador de los antes mencionados, los resultados pueden llegar a ser varias decenas de millones de páginas en menos de un segundo (por ejemplo, www.google.es arroja 39.700.000 de resultados aproximadamente en 0.7 segundos).

Ahora bien, si lo que nos interesa es un deporte en específico, la cosa cambia: debemos cambiar el «keyword» o ponerlo junto a la palabra deporte para reducir el número de resultados. Del mismo modo, la utilización de elementos o «keywords» descriptivos y específicos garantiza que nuestra búsqueda generará unos resultados más manejables y mucho más enfocados en lo que realmente nos interesa. Recuerda siempre que la barra de tu buscador favorito no tiene un máximo de palabras que puedas escribir, por lo tanto, debes ser conciso y directo a la hora de escribir tu búsqueda.

Otro problema que surge de la mala utilización de la Internet es la confianza implícita que se tiene en las páginas que visitamos. El investigador universitario tiende a olvidar que los contenidos de las páginas que podemos visitar en la Red pueden provenir de un sinnúmero de fuentes, y no todas van a ser plenamente confiables.

Con la explosión informática que acarreó la Sociedad de la Información y la participación activa de los usuarios de la Red en lo que se denomina de Web 2.0, los contenidos de Internet provienen, cada vez en mayor medida, de individuos promedio que han encontrado en la interactividad, inmediatez y bajo costo de la Internet un campo fértil para publicar lo que quieran. Dada esta práctica, portales como los blogs y wikipedia no necesariamente tienen detrás de sus contenidos a una persona educada en el tema, preparada profesionalmente para producir dicho contenido y la probabilidad de que lo publicado sea cierto y objetivo está directamente relacionada al número de resultados que nuestro buscados nos provee.

En otras palabras, de política escribe y opina todo el mundo, sin embargo, los complicados procesos matemáticos relacionados a la física cuántica comprenden un material bastante más restringido en cuanto a las personas que lo tratan en la Red.

Ya no tienes excusa para utilizar material de dudosa procedencia en tu próximo trabajo. Recuerda que la Internet es una herramienta magnífica, siempre cuando esté en las manos del investigador correcto.

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