El buscador de libros ha sido rebautizado y desde ayer mismo era posible corroborarlo accediendo al antiguo Google Print.

Al parecer, esta denominación generaba dudas entre los usuarios en cuanto a la naturaleza de este herramienta, que se creó con el leit motiv de promocionar libros gratuitamente en Google. En este sentido, el buscador opina que la venta de determinados libros se incrementaría si muchos usuarios conociesen su existencia.

El sistema al que da acceso el buscador no discrimina entre grandes y pequeñas editoriales, sino que potencia una promoción y venta gratuita que sirve de punto de encuentro entre los libros y las personas que buscan información con las palabras y frases integradas en estos.

Por otra parte, en el caso de las editoriales, una vez efectuado el registro en la base de datos del buscador, el editor debe remitir un listado de los libros que posee para incluirlos en Google Books, así como los ejemplares físicos, cargarlos por PDF o bien desde la compañía los escanearían cuando dieran con ellos en una biblioteca.

De este modo, cuando alguien insertase los términos de búsqueda pertinentes para las palabras o frases integradas en el libro, el ejemplar aparecería destacado en los resultados de la búsqueda.

En la génesis del proyecto, numerosas editoriales se alzaron escépticas porque el servicio podría suponer la potenciación de los plagios literarios, sin embargo, Google se ha cerciorado de que los usuarios sólo puedan visualizar las páginas del libro relacionadas con su búsqueda, no el ejemplar al completo. Asimismo, no se podrán copiar, guardar o imprimir dichas páginas. Por último, la compañía asegura que los propietarios de los ejemplares podrán retirarlos de la herramienta en cualquier momento.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…