Desde que Google anunció el propósito de compra de DoubleClick por el precio de 3.100 millones de dólares en abril del pasado año 2007, surgieron los temores y las críticas por parte de los principales competidores del Gigante Silicon Valley como son Yahoo o Microsoft, al considerar que Google podría conseguir el monopolio de los anuncios gráficos en internet.

Sin embargo, tras una investigación exhaustiva, la Unión Europea considera improbable que con dicha compra Google consiga el monopolio de la publicidad en internet dado que existen más competidores relevantes.

Además, no consideran que las empresas implicadas en la fusión fueran competidoras directas dado que Google genera sus ingresos a través de anuncios contextuales vinculados a palabras clave y DoubleClick provee a los editores de páginas web con la tecnología para distribuir promociones así como para medir los resultados. Por tanto, la fusión no significa absorber a un competidor en el mercado sino ampliar los servicios que ofrecer la empresa.

Pero no todos los temores iban en esta dirección. La compra de DoubleClick generó también inquietó en el ámbito de la protección de datos personales. Sin embargo a este respecto, la Comisión manifestó que la autorización de la compra tiene en cuenta sólo la legislación sobre la competencia y que corresponde a la compañía atenerse a la normativa comunitaria y de los estados miembros sobre protección de datos y privacidad.

Desde que Google anunció el propósito de compra de DoubleClick por el precio de 3.100 millones de dólares en abril del pasado año 2007, surgieron los temores y las críticas por parte de los principales competidores del Gigante Silicon Valley como son Yahoo o Microsoft, al considerar que Google podría conseguir el monopolio de los anuncios gráficos en internet.

Sin embargo, tras una investigación exhaustiva, la Unión Europea considera improbable que con dicha compra Google consiga el monopolio de la publicidad en internet dado que existen más competidores relevantes.

Además, no consideran que las empresas implicadas en la fusión fueran competidoras directas dado que Google genera sus ingresos a través de anuncios contextuales vinculados a palabras clave y DoubleClick provee a los editores de páginas web con la tecnología para distribuir promociones así como para medir los resultados. Por tanto, la fusión no significa absorber a un competidor en el mercado sino ampliar los servicios que ofrecer la empresa.

Pero no todos los temores iban en esta dirección. La compra de DoubleClick generó también inquietó en el ámbito de la protección de datos personales. Sin embargo a este respecto, la Comisión manifestó que la autorización de la compra tiene en cuenta sólo la legislación sobre la competencia y que corresponde a la compañía atenerse a la normativa comunitaria y de los estados miembros sobre protección de datos y privacidad.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…