Punto y final. El trabajo de redacción de contenidos de tu web ya está finalizado y crees que ha quedado de maravilla. ¡Qué alegría!

Horas de intenso trabajo que hoy han visto reflejado todo tu esfuerzo. Hasta has empezado a sentir el gustillo por la escritura con el miedo inicial que te daba la hoja en blanco.

Pero, en todo momento de eufórica celebración, siempre tiene que venir la aguafiestas de turno a estropear ese instante. Y hoy he decidido adoptar ese ingrato papel.

¿Sabes por qué? Porque por más tardes y fines de semana que has sacrificado para escribir los textos de tu página web, te aviso que pueden contener errores de redacción importantes que dañan la confianza de los usuarios que visitan tu tienda online o blog.

Las faltas de ortografía garrafales, un texto mal estructurado o soltar un rollo vacío de argumentación pueden suponer el abandono rápido de tu web.

Y tú, como el cantante Roberto Carlos, quieres tener un millón de amigos – léase visitas, suscriptores o clientes – y así más fuerte poder decir que tu web funciona.

Deja de asustar a tus potenciales clientes. Sorpréndeles con un mensaje comunicativo claro, que responda a sus necesidades y capte su atención desde el principio hasta el final.

Quiero que reconozcas los fallos más habituales que se comenten al escribir contenidos en Internet.

En el vídeo recojo los errores básicos y más importantes, mientras que en este artículo los amplío para que saques brillo a tus textos. ¡Aprendizaje por partida doble!

Los fallos más frecuentes en la redacción de contenidos que pueden arruinar tu web

La redacción de contenidos web y, en particular, el copywriting requieren de continua práctica, amor por la escritura y carácter empático para identificar las necesidades del público al que van dirigidos tus textos y transformarlas en historias que conecten con sus intereses.

Todos cometemos errores al escribir. Yo misma he ido puliendo mis textos publicitarios y he aprendido de mis fallos.

Por este motivo, te animo a que te tomes este listado como un ejercicio para mejorar no solo los textos de tu web, sino el mensaje que deseas transmitir a tu público desde el primer momento que aterriza en tu web.

#1 – Falta de definición del público

Siento ser pesada. Sí, ya sé que he hablado de la importancia de conocer al público de una web en este post sobre las fases para crear una estrategia de contenidos en un blog, así como en otros vídeos de nuestro canal de Youtube.

Pero, por más que leo y reviso textos online de páginas web, mi conclusión final suele ser que pocas veces se analiza con calma el público o buyer persona al que va dirigida una web.

Si pasas por alto esa casilla básica en la redacción de un contenido web, al final tus textos hablan a toda la humanidad y pierden opciones de llegar al público que realmente te interese.

Invierte tiempo en conocer al detalle a la persona que visita tu web, identifica sus preocupaciones y anhelos y crea un discurso cercano que deje claro qué ofreces, cómo vas a ayudarle y por qué tienes lo que necesita.

😃 Así sí

ejemplo-publico

⇒ ¿Por qué?

Porque, además de crear un titular que deja claro desde el primer momento que el usuario ha llegado a una tienda online de scrapbooking, resalta la necesidad y el beneficio – aquí encuentras todo para disfrutar de tu afición favorita –, y apela a la emoción y creatividad que caracteriza a las personas que disfrutan creando estos bonitos álbumes de recuerdos.

😞 Así no

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⇒ ¿Por qué?

Además de un texto extenso y carente de estructura que facilite su lectura, solo se preocupa en destacar el material de scrapbooking, pero deja de lado al público y sus intereses. Eso sin añadir la excesiva optimización para SEO.

#2 – Titulares desaprovechados

¿Escribes el título de una página web al comienzo de la redacción del contenido y luego te olvidas de él?

¿No lo editas o escribes más propuestas de titulares hasta que te quedas con la definitiva?

El título del contenido de una página web es el elemento más importante en la redacción del copy. No solo porque encabece la historia que cuentes en esa página, sino porque el titular debe ser capaz de resumir la propuesta de valor y el beneficio que tu producto/servicio ofrece al público.

De lo impactante, directo y acertado que sea el titular dependerá que el usuario continúa consumiendo el contenido de esa web o simplemente te abandone como el desodorante.

Mima al máximo los titulares en la redacción de contenidos web. Evita titulares kilométricos, alejados del foco a transmitir y concéntrate en el usuario.

¿Quieres pistas para crear titulares basados en técnicas de copywriting? Este vídeo es para ti:

😃 Así sí

ejemplo-titular

⇒ ¿Por qué?

Porque en una frase breve y directa presenta el servicio ofrecido desde la web – software de facturación –, y cita el beneficio que se obtiene con su utilización: la mejora en la gestión contable de una empresa porque la herramienta «trabaja para ti».

😞 Así no

ejemplo-mal-titular

⇒ ¿Por qué?

Recurre al uso del superlativo para resaltar las bondades de este programa de facturación, pero sin argumentos que corroboren por qué en una buena elección.

¿El más completo respecto a qué? ¿Se han probado todos los programas de facturación del mundo para determinar que esa afirmación es real? Titulares como estos acaban siendo frases vacías y oportunidades perdidas para vender un producto/servicio.

#3 – ¿Dónde está tu propuesta de valor?

Como digo en el vídeo, da igual que tengas una web de neumáticos, gafas de sol, productos para el bebé o herramientas de jardín.

En la redacción de contenidos de una web siempre hay que transmitir un concepto básico: la propuesta de valor o, dicho de otro modo, qué hace ese servicio, producto u oferta diferente al resto y es justo lo que tu público necesita.

Si el contenido de tu web dice más de lo mismo, pasarás a ser uno más.

Por el contrario, si tu contenido manifiesta su ventaja diferencial frente a la competencia, tu potencial cliente ya sabrá qué le ofreces y por qué debe escogerte.

Lejos de andarte por las ramas, transmite con claridad esa propuesta de valor al escribir el texto de una web. No hagas pensar a tu público.

😃 Así sí

ejemplo-propuesta-valor

⇒ ¿Por qué?

Porque desde el primer momento que un usuario visita la página, la marca transmite su valor diferencial: el precio del servicio.

Cita la cuantía y a lo largo de la landing argumenta todo lo que el cliente puede hacer alquilando un coche por 1 euro.

😞 Así no

ejemplo-mal-propuesta

⇒ ¿Por qué?

Esa frase es presuntuosa y falsa, salvo que esa marca haya realizado estudios de mercado que acrediten que ese servicio de alquiler de coche ofrece el precio más bajo del mercado.

#4 – Frases largas y confusas

Te pones a escribir y no paras. Una frase tras otra, con cientos de palabras porque estás deseando transmitir al mundo todo el conocimiento que llevas dentro.

Al final, te lías como un ovillo de lana y te acabas perdiendo sin encontrar la salida.

En la redacción de contenidos web la concisión es la clave. Expresa las ideas con pocas palabras y escoge siempre las adecuadas.

Por este motivo, evita las frases largas con increíbles subordinadas porque no funcionan. Es más, lo rebuscado acabará jugándote una mala pasada.

Aunque parezca básico, ten siempre en mente la estructura Sujeto + Verbo + Predicado al escribir tus frases.

De este modo, cometerás menos errores sintácticos y gramaticales, siendo la falta de concordancia entre el sujeto y el verbo uno de los grandes errores al redactar frases kilométricas.

😃 Así sí

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⇒ ¿Por qué?

Tras el titular, Lookiero explica en una sencilla frase su propuesta de valor e incluso el proceso de compra. ¡2 en 1!

😞 Así no

ejemplo-mal-frases-largas

⇒ ¿Por qué?

Aunque informa al usuario sobre el servicio de forma correcta, se incluyen palabras que alargan las frases innecesariamente.

#5 – Falta de estructura

Hoy quiero confesarte que me pongo de los nervios cada vez que entro en una web y veo un bloque de texto con todas las frases pegadas y sin párrafos diferenciados.

El orden es un elemento básico en la redacción de un contenido web.

Y, ¿cómo puedes plasmarlo al escribir un texto? Dota al contenido de una estructura clara y bien definida porque ayudará a guiar al lector desde el principio al final de ese texto.

Además de crear frases breves, te recomiendo que:

  • Escribas párrafos con un máximo de 3 líneas porque facilitan la lectura tanto en el ordenador como en el móvil.
  • Incorpores subtítulos.
  • Utilices viñetas y enumeraciones.
  • Juegues con el tamaño de los titulares para marcar su relevancia dentro del contenido.
  • Coloques contenidos dentro de cuadros con fondos de distinto color para destacar partes del texto cuyo mensaje es especialmente relevante para ti.

😃 Así sí

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⇒ ¿Por qué?

El texto y las imágenes se integran a la perfección, simulando un guion que ayuda a explicar mejor toda la narración.

Fondos en diferentes colores, titulares con diversas jerarquías o imágenes combinadas con pequeños iconos para enumerar ventajas del servicio son solo algunos de los recursos utilizadas para armar un texto bien escrito y ordenado.

😞 Así no

ejemplo-mal-estructura

⇒ ¿Por qué?

17 líneas de texto seguidas, frases largas que cortan la respiración cuando pretendes leerlas, faltas de ortografía y nula separación con párrafos se unen para dificultar la lectura de ese contenido. ¡Menuda oportunidad perdida!

#6 – Huye de los tópicos aburridos

Cuando alguien entra en la página de una empresa y lee frases como las indicadas a continuación, el momento de la despedida está cerca:

  • «Somos un equipo multidisciplinar altamente cualificado para…».
  • «El mejor servicio de chapa y pintura de Alicante».
  • «Tu empresa de fontanería de confianza».

La decisión de ser poco original acaba siendo un error de copywriting.

Tu público desea que le sorprendas; no con frases bonitas y grandilocuentes sino con palabras que  den respuesta a sus necesidades desde la emoción.

Te animo a que le des un giro de 180 grados a las frases de siempre y superes con creatividad a tu competencia. ¡El esfuerzo merecerá la pena!

#7 – Ese tono desentona (y lo sabes)

Sin duda, este es uno de los puntos donde más equivocaciones se producen en la redacción de contenidos web.

Cuando escribes un texto, debes siempre preservar la coherencia.

Sin embargo, en más de una ocasión seguro que te has encontrado contenidos empleando el «tú» y días después en esa misma página hallas un post escrito con tratamiento de «usted».

También existe la escritura tutifruti. Me refiero a iniciar un contenido hablando de «tú», después de unas líneas se pasa al plural con «nosotros» y, en el momento más inesperado, se culmina con «vosotros».

Errores como estos denotan descuido y falta de profesionalidad, además de ensuciar la comunicación escrita generando desconfianza.

Por este motivo, escoge la voz que deseas que tu marca adopte. Te recomiendo que optes por el «tú» para hacer tu discurso más cercano y empático.

Manteniendo ese tono uniforme en todas las comunicaciones, contribuirás a forjar la personalidad de tu marca, uno de los fines claves del copywriting.

#8 – Solo escribes. Te falta persuasión.

Hay textos en páginas de Internet con multitud de frases escritas que probablemente han supuesto horas de esfuerzo.

Sin embargo, si quitas la gran mayoría de ellas, el texto no saldría perjudicado porque solo eran palabras sin orden ni concierto.

Paja, relleno… ¡llámalo como quieras!

Con esa pérdida de tiempo, le estás poniendo en bandeja a tu público la huida de tu web.

En la redacción de contenidos web explica, argumenta, da credibilidad a tus palabras con ejemplos y testimonios y pon el foco en los beneficios.

Deja de escribir sin más porque no comunicarás, solo aburrirás y a la gente le disgusta perder el tiempo.

😃 Así sí

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⇒ ¿Por qué?

La emoción y la diversión plasmadas en un texto generan una sonrisa, un primer paso valioso para aproximar la venta.

Si, además, imprimes originalidad en tu contenido, la marca se desmarcará del resto, dejando patente su personalidad.

😞 Así no

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⇒ ¿Por qué?

Soso, anodino y 100% previsible. En una tienda de regalos, imagino que habrán detalles que suelen entregarse en fechas especiales. La experiencia de ese comercio aporta poco, persuade menos y ese «a su servicio» huele a naftalina.

#9 – Menos características, más beneficios

Por más características de tu producto que le cuentes a tu público en un contenido, no lograrás que reaccione si tu texto no transmite los beneficios de ese artículo.

Interioriza esta idea: dime qué voy a conseguir con ese producto y cómo me ayudará, y ya me explicarás después cómo consigue ahorrar energía o aspirar a la velocidad de la luz.

Este aspecto básico sigue siendo una de las grandes asignaturas pendiente en la redacción de contenidos web.

😃 Así sí

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⇒ ¿Por qué?

Imagina que tu web ofrece cursos de corte y confección. Si quieres que alguien se apunte a tu formación, debes ir directamente al beneficio que consigue tras hacer el curso: aprender a coser.

Además, en esa frase se destaca que la formación es online por lo que el alumno sigue las clases a su ritmo y logra el sueño de todo amante de la costura: diseñar sus propias prendas. ¡Claridad desde el primer momento!

😞 Así no

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⇒ ¿Por qué?

Este titular es 100% descriptivo y se centra en destacar las características de esta formación. El alumno aprende corte, patronaje y confección. Está claro, pero no apela al deseo de aprender o a disfrutar con la idea de llevar sus creaciones.

Además, aunque el Sistema Martí es básico en el mundo de la costura, no todos los aprendices lo conocen de ahí que el mensaje no cause el mismo impacto que el ejemplo correcto.

#10 – Ni exageres, ni repitas ni abuses de la jerga

El uso de las palabras para persuadir o llevar al usuario a que realice la acción que deseas no se consigue si exageras tus bondades, las repites hasta la saciedad o empleas palabras, siglas o esa jerga que solo conoce un 2% de la población mundial.

Olvídate de lanzar máximas como «El césped artificial más barato de Alicante» o «La mejor solución para planificar tu agenda diaria».

ROI, CTR y tantas otras palabras del marketing actual puede que sean incomprendidas por todo el mundo. Así que, si las utilizas, explícalas.

#11– Llamadas a la acción diseñadas para la inactividad

En copywriting uno de los puntos más deficientes es la elección del texto de las llamadas a la acción.

Recuerda que ese texto breve y directo debe servir para que el usuario cumpla con el objetivo que te has planteado en esa página; bien sea obtener más información de un producto, o pedir cita en un gabinete de nutrición.

Olvídate de los típicos «Más información» o «Ver más» y sé más persuasivo con un «Cuéntamelo todo», «Me interesa» o «Descubre cómo AHORA».

😃 Así sí

ejemplo-llamada-accion

#12 – El recurso de lo neutro y lo impreciso

Odio el uso de palabras neutras que utilizo en el lenguaje del día a día, pero que sobran en un texto escrito con finalidad persuasiva.

Me refiere a lo, esto, eso, aquello o a palabras tan manidas como cosas.

Cada palabra cuenta, así que escógelas con calma y utilízalas como si fuera tu última oportunidad para llegar a tu público.

Esas cosas son ideas, características, técnicas, métodos, consejos…

Eso sí, todo en su justa medida.

Tampoco te pases con el uso de adjetivos. El empleo ocasional es válido para expresar o potenciar emociones, pero el abuso genera falta de honestidad en tus textos.

Imagina esta frase de un salón decorado por un interiorista:

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¡Qué pedantería!

Argumenta, explica, crea imágenes a partir de las palabras, pero no camufles tu ausencia de argumentos con una legión de adjetivos.

#13 – Los mismos verbos de siempre

¿Recuerdas cuando se habla del inglés con 1000 palabras? Algo similar pasa con los verbos que se emplean en los textos de muchas páginas web.

Verbos como tener, hacer, ser, poder… son muy frecuentes, tanto que en ocasiones es difícil encontrar alguno diferente.

Por supuesto que su uso es correcto pero la lengua española cuenta con infinidad de verbos tan válidos como estos y con un aspecto clave: predisponen a la acción.

Presta mucha atención a estos verbos e incorpóralos en tus contenidos.

  • Descubrir
  • Decidir
  • Imaginar
  • Soñar
  • Controlar
  • Dominar
  • Cambiar
  • Aprender
  • Entrenar
  • Desear
  • Buscar
  • Convertir
  • Cumplir
  • Crear
  • Analizar
  • Conseguir
  • Eliminar
  • Investigar
  • Valorar
  • Subir
  • Duplicar
  • Multiplicar
  • Resolver
  • Diseñar
  • Motivar
  • Querer
  • Mejorar
  • Funcionar
  • Organizar
  • Planear
  • Contar
  • Impulsar
  • Lograr
  • Recibir

¡La lista es casi infinita!

Mira qué diferencia:

ejemplos-verbos

#14 – No abuses del SEO

Olvídate de crear textos donde metas con calzador las palabras claves importantes para posicionar esa página.

Debes ser capaz de trabajar con las técnicas de redacción SEO en una mano y con la naturalidad y libertad creativa en la otra.

De lo contrario, crearás textos robóticos que huelen a optimización SEO desde kilómetros a la redonda y desconectarán por completo de tu audiencia. Este es un caso de estudio.

Te sugiero que le eches un vistazo a este vídeo donde resumo las principales técnicas de optimización de contenidos para SEO.

#15 – El copy es independiente de la web y de las imágenes

¡Gran error!

Si quieres que tus textos guarden coherencia con todos los elementos de la página, es importante que entre todos ellos se guarde una armonía.

Por tanto, recuerda que el copy debe ir unido al diseño web y gráfico, las imágenes y los vídeos utilizados, la tipografía para construir una web con un estilo único.

Y, por supuesto, evita las faltas de ortografía y las erratas

Un post sobre errores de redacción web sin hablar de las faltas de ortografía hubiera quedado incompleto.

Te pido casi de rodillas que siempre que elabores un contenido web revises por activa y por pasiva la ortografía y gramática de todo el texto.

Un texto dominado por estas faltas está abocado al precipicio no solo del olvido, sino de la mala imagen, aquella que genera una web descuidada y poco profesional.

Esos fallos harán que el usuario se sorprenda y pierda su tiempo en aspectos que no le interesan y que minan su confianza hacia tu servicio.

Recicla ese libro de ortografía española de tus tiempos de instituto y dale un nuevo uso.

Presta especial atención a estos puntos:

  • Puntuación. Conoce bien cada signo de puntuación y su uso. Punto final, punto y aparte, dos punto, punto y coma, signos de interrogación y acentuación…
  • Mayúsculas. Cuándo y cómo se utilizan.
  • Acentuación. Repasa las normas básicas y memoriza los casos de tildes diacríticas más conocidos: más, mas; aún, aun; qué, que; por qué, porque, porqué;…

Capítulo aparte merecen las erratas. Evita que los despistes arruinen la efectividad de tus contenidos.

El cuidado de la ortografía y gramática de un contenido web no es cuestión de perfeccionismo.

En la redacción se trabaja con una lengua que es como es, no la podemos cambiar como nos plazca.

Es un código único para todos y se debe respetar. Lo que dices en una web es la carta de presentación de tu marca.

Además, el respeto a la ortografía es sinónimo de profesionalidad, de confianza y de mejora de la experiencia de usuario.

Conclusión

¿Estás preparado para pulir la redacción de los contenidos de tu web? Estos son solo algunos de los errores más frecuentes, aunque siento decirte que esta lista puede crecer.

Es más, te animo a que dejes tu comentario sobre este vídeo-post.

Amplía esta lista de fallos o consúltame cómo solucionar errores concretos. Será un placer ayudarte. 😉



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