Excesivo tiempo de carga de la página. El tiempo medio de espera oscila entre los 6-7 segundos, si se dilata más aumenta la probabilidad de perder la visita. Revisa tu página y comprueba que una excesiva lentitud no provoca que el usuario se harte de esperar y se marche.

Disponibilidad del producto. En el último momento, el usuario descubre que no es posible realizar la compra, dado que no hay stock del producto seleccionado. Craso error, si un producto no está disponible, esta información debe aparecer de modo bien visible junto a su imagen. Sería aconsejable incluso que en estos casos el botón “Comprar” se sustituyera por “Reservar”, imposibilitando por completo la compra. Evita decepcionar al cliente en el último extremo de la compra.

El precio final no se corresponde con el ofertado. No te andes por las ramas y muestra el importe completo de la compra, incluyendo impuestos, el packaging e incluso los costes de envío. Evita a toda costa la aparición de cargos inesperados a última hora; únicamente conseguirás generar desconfianza y hacer que el cliente reconsidere su decisión.

El formulario de contacto es interminable. Solicita únicamente los datos imprescindibles, recuerda que quieres vender tus productos, no analizar su perfil psicológico. Facilita el registro mediante los plugin que a tal efecto ponen a tu disposición las plataformas de redes sociales, te serán de gran ayuda.

Plazo de entrega. Uno de los principales inconvenientes del comercio electrónico es que no puedes obtener tu compra físicamente en el momento de realizarla. Piénsalo, es lógico que el cliente quiera tener en sus manos cuanto antes lo que ha pagado. Reduce al máximo este tiempo de espera, haz que el cliente se sorprenda recibiendo su pedido antes de lo esperado.

No te vayas todavía, aún hay más… Si el cliente clica para abandonar la página, intenta retenerle, ofrécele un cupón de descuento o un regalo especial por volver. Procura no mostrar desesperación, sino que sea un detalle por tu parte, algo beneficioso para él. Es importante, incluir en un modo bien visible un espacio destinado a ampliar información o generar confianza, a modo de garantía para el cliente y, por supuesto, en un lugar preferente, un link bien destacado para que el usuario pueda volver al carrito, a completar su compra. También puedes ofrecerle la posibilidad de guardarle su compra, hasta su regreso. Es una práctica habitual entre las empresas de seguros.

Él no te ha olvidado, ¿por qué tú sí? Cuando vuelva a visitarte, siempre que haya sido dentro de un plazo razonable, digamos un mes a lo sumo, recuérdale los productos que introdujo en su carrito y nunca adquirió. Muéstraselo como algo positivo, déjale ver que para facilitarle las cosas has querido guardar esta información hasta su regreso.

Si aún así, muy a tu pesar, sigues viendo que los clientes abandonan su carrito, no pierdas la esperanza, tienes una última oportunidad: mándales un mail de recuperación. Contacta con él en tono amable, invítale a regresar, ofreciéndole un incentivo, como puede ser el envío gratis del producto. En caso de que no desee comprar, anímale a que te cuente el motivo de su retroceso, exprésale tu interés por conocer su opinión. Te ayudará a mejorar y a evitar futuras deserciones.

Sabemos que es un proceso arduo, ánimo, en Webpositer estamos para ayudarte, contacta con nosotros y daremos a tu tienda online el impulso que necesita.

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